viernes, 28 de octubre de 2011

Herramientas de Marketing: Desayunos y seminarios para clientes



El Marketing jurídico nos ofrece una gran variedad de herramientas para dar a conocer nuestro bufete, consolidar su imagen y captar nuevos clientes y fidelizar los que ya tenemos. Generalmente suele haber unas limitaciones económicas muy severas para realizar campañas o actividades como los grandes bufetes, pero con algo de imaginación y mucha voluntad se puede poner en marcha campañas con algunas herramientas muy concretas y no de uso exclusivo para los grandes de la profesión.

Una forma muy sutil de presentarnos y demostrar que sabemos de leyes es la organización de seminarios o desayunos para clientes futuros y actuales, donde se expone un tema concreto y de actualidad. Dependiendo de la inversión que queremos realizar podemos elegir una forma u otra. Desayunos son más cortos, no requieren de grandes infraestructuras y son más de contactos directos. Un seminario ya requiere de un marco más amplio y una presentación y contenidos más elaborados.

Para la organización de un desayuno nos preparamos un tema que sabemos es de actualidad para los clientes que tenemos. Una corta charla de introducción de 20 minutos debería valer para presentar la temática que luego a lo largo de una hora y media se puede profundizar con las preguntas de los invitados.

Para conseguir un público adecuado deberíamos conseguir que asistan clientes del despacho y deberíamos contactar e invitar a todos aquellos en nuestro entorno más próximo que les puede interesar el tema. Con una simple carta o un correo electrónico podemos dar a conocer el evento tanto a los posibles asistentes como a algunos medios de comunicación.

Sólo tenemos que tener en cuenta que elijamos un título que los clientes entiendan y que hagamos una exposición lo más fácil y resumida posible que deberíamos entregar también a los asistentes en un carpeta con nuestra tarjeta de visita y algún otro detalle con la imagen corporativa.

A todos aquellos que no han asistido a nuestro evento también les enviamos el material entregado, para que tengan constancia nuevamente de la celebración del desayuno o seminario. También podemos incluirles un breve resumen sobre el éxito de la reunión.

Y finalmente podemos enviar el resumen elaborado y nuestro material a los periódicos locales que seguramente tendrán interés si el tema del evento ha sido elegido con criterios de actualidad.

Todo lo nuevo es ponerse a empezar. Si el primer desayuno ha despertado el interés de 10 clientes, el siguiente ya captará algunos más. Además nos ayudará el boca a boca sobre la calidad del evento.

Y finalmente expondremos el evento en nuestra página web del bufete. Por un lado destacando la noticia de la celebración y por otro lado ofrecemos parte del material como reclamo de nuestra experiencia en la materia.

Fuente: forocomplutense

miércoles, 26 de octubre de 2011

Mercadotecnia para un abogado


Tengo por lo menos cuatro amigos cercanos que ejercen la profesión de las leyes, quienes son a la vez empresarios en su propio despacho.
Resultado de varias conversaciones compilé los principales retos que enfrenta esta profesión, lo cual me inspira a redactar algunas recomendaciones en función a las 8 preguntas que normalmente planteo:


1.¿Cuál es el beneficio intangible que ofrece?El abogado, satirizado por la sociedad norteamericana sobre todo, es un conocedor de las leyes que presta un servicio privado, en diferentes ramos como el laboral, mercantil y penal, entre otros. El beneficio intangible que ofrece es muy valioso, y a mi gusto consiste en otorgar TRANQUILIDAD a sus clientes. Tranquilidad frente a quien nos demande o frente a quien demandemos.
Mi experiencia con abogados no ha sido mucha sin embargo reconozco que ante la situación adversa el profesional en mención me permitió dormir más tranquilo.


2.¿Cuál es el nivel de urgencia o importancia de su servicio?Salvo casos en que servicio de un profesional de las leyes es rutinario, el abogado es como un doctor: No nos acordamos de él hasta que lo necesitamos con urgencia. Por lo mismo, el abogado debe actual con sentido de urgencia frente a sus clientes, aunque la situación no sea tan urgente, ya que si venden Tranquilidad, ésta debe generarse desde un inicio.


3.¿Quién le compite o le puede quitar sus clientes?
Evidentemente la competencia de un abogado es otro abogado, pero aquel que logre inyectar mayor tranquilidad y/o confianza tendrá la posibilidad de tomar nuevos clientes de sus colegas.


4.¿Cuál puede ser el diferenciador de su servicio vs competidores?
La Tranquilidad de la que hablamos es resultado de la capacidad, talento y conocimiento de las leyes y de las formas de ejercerlas por parte de un abogado. Sin embargo, existe una amplia gama de situaciones que vive un profesional durante su carrera, que lo hace un “especialista”.
Hace 10 años un amigo cercano fue despedido injustificadamente y sin indemnización de una empresa televisora ubicada en la zona del Ajusco, y decidió demandar a la empresa. Su sorpresa fue toparse con un abogado laboral especialista en demandar a las empresas de dicho grupo, y claro… ganaron.
Ahora bien, lo anterior no significa que el posicionamiento o frase comercial de un abogado es “La Tranquilidad”. Así como en las aerolíneas la “seguridad” se espera de facto y no puede ser un diferenciador, el abogado no puede hablar de la tranquilidad, pero debe comunicarla de manera implícita.


5.¿Cuál puede ser su objetivo real de ventas?
Como todo empresario, un profesional de las leyes debe establecer sus objetivos anuales de ventas, basados principalmente en su capacidad de generar proyectos o mejor dicho “Asuntos” a manejar. El principal activo de un abogado es su tiempo y sus conocimientos, los cuales son finitos, siempre y cuando no extienda su capacidad con otros profesionistas asociados.
Es importante obtener información pública y mediática sobre indicadores que le permitan anticiparse y preparar el terreno para el crecimiento. Ante el creciente desempleo del país, uno de mis 4 amigos anticipo potenciales demandas laborales por liquidaciones fuera de ley, y se preparó con toda la estructura posible para tomar dicho mercado.


6.¿Cuál será su estrategia?
Hasta el momento no he hablado de acciones típicas de mercadotecnia para este tema, pero ahora es el momento. Para capturar, mantener y crecer su base de facturación, un abogado puede utilizar variables de Mercadotecnia pero en un tono sumamente discreto y un tanto aspiracional. Anunciarse en la sección amarilla no sería un buen comienzo. La mejor forma de darse a conocer es a través de referencias personales, es decir, mercadotecnia viral, claro, sin descuidar otras variables que a continuación explicaré.
Por otra parte, el uso de la tecnología no se asocia mucho con el rol del abogado, sin embargo éstos deben internarse con mayor intensidad en las tecnologías de la información para lograr más precisión en sus labores.
Hace dos años tuve la oportunidad de asesorar a uno de mis 4 amigos en la comercialización de un software de gestión para abogados, y es sorprendente la respuesta ya obtenida, pero más la serie de paradigmas acerca de la tecnología que muchos profesionales aún no logran romper.


7.¿Cuáles serán sus acciones para atraer y retener clientes (las cuales incluyen las famosas 4 P’s: Producto, Precio, Plaza o Distribución y Promoción)?
Voy a sonar superficial pero el empaque de un abogado es sumamente importante para transmitir esa tranquilidad tan mencionada. El abogado debe cuidar, más que en otras profesiones, su aspecto personal. Accesorios a su imagen como ropa, plumas, relojes, corbatas y automóviles son de suma importancia.
Los precios pueden ser controvertidos en el tema. Un modelo que muestra ser exitoso es cuando el abogado asume el riesgo con su cliente, es decir, se llega a un acuerdo en precio en el cuál si se gana se cobra y si se pierde, el abogado no recibe nada.
Existen despachos que cobran por hora, inclusive en las consultas telefónicas. El modelo estilo “parquímetro” quizás no es el más conveniente porque lo puede volver inaccesible.
Existen abogados sumamente exitosos que no ostentan oficinas, y trasladan sus costos inmobiliarios a restaurantes de prestigio. En otros casos, las oficinas elegantes pueden transmitir dicha tranquilidad.
Finalmente, ¿cómo hacer promoción y obtener nuevos clientes?. La publicidad convencional suele abaratar los servicios de un abogado. Es importante generar el efecto viral, tanto a través de clientes satisfechos como quizás de una estrategia a partir de redes sociales como Linkedin, en la cual se pueden gestionar contenidos y obtener contactos para hacerles llegar información, siempre con un tono elegante y con alta credibilidad.


8.¿Cuánto dinero es prudente invertir y que retorno puede esperar?
Por lo menos 3 de mis 4 amigos son conocedores de los mejores restaurantes de la ciudad, porque éstos son el campo de batalla para obtener clientes y crecer su inversión.
La inversión más importante se da para fortalecer el “empaque” del abogado, y el retorno de inversión puede verse plasmado desde la primera firma de un contrato.

Fuente: Abraham Eifman (cnnexpansión)


martes, 25 de octubre de 2011

¿Abogado empresario?




No sólo empresario, si no también emprendedor. A pesar de que el abogado tiene un perfil técnico y su carrera y las asignaturas que la componen le encaminan al mundo de los papeles y de la lectura, el abogado es y con los tiempos que corren, todavía más, un empresario.

Es cierto, que la laboralización de la profesión ha hecho que esa componente pueda desdibujarse en cierta manera, pero el abogado de éxito debe saber arrancar una cuota de mercado, si quiere llegar ser a socio o mantener su negocio a flote. Puede ser, que cuando eres ya socio de una gran firma de renombre en el mercado, tengas más fácil la penetración en cierto tipo de asuntos y operaciones, pero está claro que sigues asumiendo un compromiso de generación de negocio. En cualquier caso, ese riesgo empresarial y la gestión de áreas funcionales como en cualquier empresa, forma parte de la evolución de la carrera profesional de cualquier abogado.

Es innegable la atomización del mercado legal español, un elevado porcentaje de despachos de uno, dos, tres abogados componen el panorama legal. Muchos son los emprendedores abogados que cuando acaban, cuando llevan unos años de práctica o bien cuando se cansan de las grandes estructuras montan su propia “empresa” o firma. No sé cuántos de estos proyectos reciben ayudas o presentan su plan de negocio en busca de subvenciones para salir adelante, más bien creo que es el instinto de caza y el buen hacer de muchos abogados que hacen que salgan a flote. Podríamos decir que el abogado es un emprendedor encubierto y que es tan intrínseco a la profesión que a veces se pasa por alto. Y esto no viene de ahora, desde siempre poner una placa de abogado ha representado la búsqueda y la fidelización de clientes. Lo que pasa es que antes esa placa representaba más garantías de éxito que ahora. Hoy en día, el gran número de ejercientes y la gran competitividad obliga a los abogados a salir al mercado y a utilizar técnicas de captación de clientes y de oportunidades.

También los opositores (notarios, registradores…) acaban teniendo un negocio dentro del sector legal y de nuevo, han de gestionar empresas que aunque tengan condiciones especiales culturales, siguen siendo empresas. Por eso resulta tan extraño que dentro de la propia formación jurídica no se enseñe parte de formación en management, o al menos como optativa, ya que de un modo u otro van a entrar en contacto con el mundo empresarial. Tampoco existe mucha formación continua para abogados en este tipo de temas. Muchos son los licenciados en derecho que realizan estudios de MBA para dejar la profesión y encontrar trabajo dentro del mundo de empresa. Pocos son los que realizan este tipo de estudios para aplicarlos a su propio despacho, entre otras cosas, porque este tipo de formación no se adapta bien a los modelos de negocio jurídicos. El abogado, a veces, asiste a este tipo de formación como si nada tuviera que ver con su negocio.


Los pilares básicos que necesita un abogado en temas de gestión son: estrategia, marketing, desarrollo de negocio, comunicación (tanto interna como externa), recursos humanos o desarrollo profesional y finanzas. Y por qué no, creo que sería muy interesante que los jóvenes abogados recibieran formación en temas de emprendedores empresariales. Creo que desde las universidades se tiende a formar directivos o posibles socios de despachos pero no emprendedores y aunque podríamos abrir un debate sobre si se nace o no emprendedor, desde luego lo que se puede hacer es sembrar ese sentimiento hacia la creación de empresas (o firmas).

El paradigma tal vez deba cambiar, ser directivo o socio no es la única opción, también se pueden crear firmas o nuevos modelos de empresa en el sector jurídico y eso requeriría un tipo de formación que ayudase a la innovación y a la formación en temas de gestión y por supuesto, planes de negocio.

Fuente: expansión

¿Están Los Abogados Creando Un “Nuevo Marketing”? El Marketing Jurídico




Que el despacho de abogados debe tender hacia una visión claramente empresarial, aplicando las técnicas empresariales y optimizando de este modo las estructuras internas del bufete, es hoy una cuestión que se impone en base a la necesidad propia y a la altísima competitividad del sector, y ello a pesar de que su actividad tiene un particularismo casi estatutario por su vertiente económica y judicial. La gestión del despacho de abogados moderno es una combinación que engloba deontología y competitividad.

Lo cierto es que la empresa de abogados de hoy tiene el imperativo de rentabilidad, pero también tiene exigencias de competencia y de moralidad, ambas inseparables del contexto secular de la profesión de abogado.

Así pues, aún hay quien se pregunta el ¿Por qué se cuestiona que un bufete de abogados no pueda funcionar como una empresa?. Esta es una pregunta que constantemente vamos contestando y que se demuestra por las acciones que las firmas van realizando constantemente y de una forma más intensa en los últimos años.

En cierto sentido es todavía predominante la creencia por parte de la sociedad sobre nuestra profesión de abogado consistente en estar orientados a la solución de casos concretos de nuestros clientes. Pero, ¿qué sucede cuando existen una infinidad de abogados que pueden solucionar ese mismo problema?, ¿Qué pasa cuando el número de abogados y bufetes crece incesantemente y el mercado se vuelve cada vez más competitivo?; pero sobretodo ¿qué pasa cuando existen abogados que van adquiriendo poco a poco estrategias que los están diferenciando del resto?.

Podemos decir así que el concepto del marketing y su aplicación en los despachos de abogados ha evolucionado en los últimos tiempos. Como resultado a todo ello ha surgido pues, la necesidad de crear un marketing “nuevo”, adaptado a la idiosincrasia de la profesión, un nuevo enfoque que permita no sólo ver al bufete de abogados como un profesional o grupo de profesionales, prestador-es de servicios, sino que lo hagan ver, más como un satisfactor de necesidades. Entramos pues en estos tiempos en una nueva concepción de marketing avanzado o global, más activo y ligado a políticas de comunicación cada vez más directas y de más información al cliente, donde prima el desarrollo estratégico de las necesidades de los potenciales clientes, y donde las necesidades están saturadas, el mercado globalizado, y la innovación ocupa un papel fundamental, donde la diversificación es rica y la producción a la vez es cuantitativa y cualitativa.

El rol del marketing es pues el de responder a todas las necesidades más específicas de los clientes y de adaptar la producción a estas segmentaciones del mercado. El posicionamiento del despacho y su marca, pasará a ser un elemento fundamental en su desarrollo y sostenimiento en el tiempo.

Nos situamos pues en una evolución constante de esta nueva forma de ver el marketing, donde el abogado está adquiriendo una percepción diferente de su profesión y de su realidad, adquiriendo poco a poco una visión más empresarial de su hacer diario. El profesional del derecho y los bufetes tienen delante el reto de ver la necesidad de su mercado estratégico, puesto que todavía la gran mayoría de los abogados aún no tienen definidos sus servicios y sus productos y han llegado al mercado sin conocer las particularidades de su oferta sobre sus potenciales clientes o consumidores de sus servicios. El despacho, ellos, deben delimitar su mercado de referencia para atender las necesidades de particulares y/o de empresas, y sobre todo de lo que él se siente capaz de ofrecer. Hay pues que apostar por la especialización y por ofrecer el mejor servicio en el mercado o mercados escogidos.

Y decimos que estamos en una evolución constante, porque el marketing siempre ha existido dentro de un bufete de abogados (el captar un cliente es una acción de marketing), simplemente que no se le ha dado la importancia ni la utilidad con la que en los últimos años los despachos más líderes están viendo esta nueva herramienta de negocio.

Es cierto que aún queda mucho recorrido, y es más cierto que los mercados cambian constantemente, pero es necesario estar preparados para ello, es necesario primeramente tener clara la idea de que un bufete de abogados puede funcionar como una empresa, estructurarse como tal y presentarse como tal, con una estructura interna que le permita, no solo tener claro qué es lo que hace, sino cómo lo hace y que necesidad quiere cubrir. Teniendo esto claro puede delimitar su mercado, puede hacerse más eficiente y por consiguiente más rentable, teniendo claro lo que es capaz de ofrecer, marcando las ventajas competitivas que tiene ante los demás bufetes.

Es una realidad , que hay quienes ya están marcando la diferencia, que existen despachos líderes que han desarrollado pautas para esta evolución, sin embargo existen todavía los que no confían ni creen en este “marketing jurídico”, creyendo férreamente en la antigua premisa de que la profesión de la abogacía existe por si misma, es rentable por si misma y los clientes llegan por si mismos, quedando en una situación de desventaja ante los que han podido cambiar a esta visión global de empresa, apoyada por los diversos factores externos como la introducción al mercado español de grandes despachos internacionales, la palpable competencia y la nueva economía global.

Todavía tenemos compañeros profesionales que afirman que “el derecho no es un mercado para los abogados”, y que “el cliente tiene necesidad de un profesional abogado y ya está”, o “que yo tengo una reputación”, y “que es el boca a boca lo que atrae a los clientes a mi despacho”. Ante estos conceptos y filosofía de la profesión o del negocio nos situamos ante una economía de producción, y casi de subsistencia diría, y son casi como un paso atrás de lo que hoy existe a nivel de economía general, en todos los sectores, y este, el jurídico, no se puede quedar atrás. Se impone pues una cierta modernización vía estas herramientas de gestión. Extrañamente dichas concepciones están todavía muy extendidas dentro de la profesión, sobre todo entre los profesionales más mayores.

Es por ello que el abogado hoy en día ha cambiado la percepción de negocio, ha establecido estrategias que buscan no solo atraer clientes si no fidelizarlos, se ha especializado cada vez más, utiliza herramientas de comunicación que le permite tener una presencia más clara, permanente y directa con sus clientes, pero sobre todo se está volviendo más consciente de la necesidad de hacer todas estas acciones de manera estratégica, dirigida hacia un fin y con una coherencia en la persecución de objetivos, utilizando éste “nuevo marketing” que les permita la diferenciación, el conocimiento de su mercado y las herramientas de comunicación a utilizar.

Estamos en una fase de evolución donde todos los factores intervienen, el mercado, la competencia, la comunicación pero sobre todo, donde un bufete visto como una empresa, tendrá que tomar en cuenta no sólo lo que es capaz e hacer si no cómo es capaz de hacerlo y cómo es capaz de transmitirlo.

Optar por la diferenciación y por una política de comunicación corporativa a partir del conocimiento “del mercado” del bufete, de las necesidades de los clientes, deberá significar abrir los servicios del despacho a una demanda claramente identificada a la que habrá que responder. Por ello, la satisfacción de esta demanda, la forma de realizarlo, teniendo en cuenta el aumento de la concurrencia y la situación geográfica, el mismo despacho, su ubicación y posibilidades, etc., será el punto de inflexión para poder decir que estaremos ante un “nuevo marketing” creado por los abogados.


Antonio Almenara Pérez
Presidente Asociación Marketing Jurídico España

lunes, 24 de octubre de 2011

Cómo usan los pequeños negocios los medios sociales.

Las pequeñas empresas están aprendiendo rápidamente cómo los medios sociales pueden ayudar cuando se trata de retener y atraer a nuevos clientes. Actualmente se estima que el 75 por ciento de las pequeñas empresas ya participar en redes sociales - sobre todo para la generación y retención de clientes.

Uno de los datos más reveladores es que la mayoría de los consumidores que siguen una marca en las redes sociales son más propensos a comprar las marcas que siguen - el 64 por ciento de los usuarios de Twitter y el 51 por ciento de los usuarios de Facebook. He aquí uninteresante infografía que muestra cómo la pequeña empresa está utilizando los medios de comunicación social:











sábado, 22 de octubre de 2011

El marketing y la gestión de personas, asignatura pendiente en estudios jurídicos



La Facultad de Derecho de ESADE organizó el pasado viernes 30 de septiembre una mesa redonda sobre optimización de la gestión de los despachos de abogados en el Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza. El foco principal de interés fue el marketing jurídico y la gestión de personas. Estos son los aspectos de la gestión que los abogados resuelven intuitivamente y muchas veces con poco acceso a profesionales en activo en estos temas. El abogado debe realizar a parte del ejercicio de su profesión actividades complementarias en el ámbito de la gestión.


Borja Martínez Echevarría moderó la mesa y se mostro implacable con los tiempos como ya es habitual en él, pero a la vez dinamizó las preguntas y el debate desde su gran conocimiento del mercado.
Teresa Duplá, Vicedecana de la Facultad de Derecho de ESADE recordó los principios de excelencia en los que se fundó la facultad y el rigor con el que se forman los juristas en ESADE tanto en el aspecto técnico como en el ámbito de la internacionalidad y del conocimiento del mundo empresarial.


Rafael Jimenez–Gusi, socio de Baker & McKenzie destacó que los principios de gestión son los mismos para grandes que para pequeños. John Baker y Russell Mckenzie se conocieron saliendo de los juzgados en un día de lluvia, como podrían empezar muchos despachos ahora. Su máxima era seguir a los clientes allí donde les necesitaban y Baker & Mckenzie se ha convertido en lo que hoy es una de las mayores firmas del mundo. El perfil de abogado del s- XXI se adapta a la evolución del mercado.


El entorno de crisis obliga a que los despachos de abogados optimicen sus sistemas de gestión para poder ser más competitivos. El marketing es uno de los aspectos más desconocidos y que más puede ayudar a generar negocio y sobre todo a encontrar aquellas acciones promocionales que puedan ser efectivas. El marketing va mucho más allá de lo que es publicidad y engloba acciones como el desarrollo de un plan de negocio que pone orden y sentido común en las acciones de venta.


Alfredo Sánchez Rubio , socio del bufete Tribeca explicó su experiencia personal en la fundación de un despacho de tres socios. Siempre han tenido claro que las herramientas de marketing y la gestión de personas eran básicos para consolidar el despacho y para estudiar y evaluar el crecimiento.


Eugenia Navarro, profesora de marketing jurídico de la Facultad de derecho de ESADE destacó que el entorno de crisis obliga a que los despachos de abogados optimicen sus sistemas de gestión para poder ser más competitivos. El marketing es uno de los aspectos más desconocidos y que más puede ayudar a generar negocio y sobre todo a encontrar aquellas acciones promocionales que puedan ser efectivas. El marketing va mucho más allá de lo que es publicidad y engloba acciones como el desarrollo de un plan de negocio que pone orden y sentido común en las acciones de venta.


Sandra Enzler, directora de relaciones corporativas de la facultas y profesora destacó la gestión de personas también se convierte en un elemento clave en la retención y la atracción de talento. Los abogados deben desarrollar competencias y habilidades que acompañes a sus conocimientos técnicos legales.


Cristóbal Ramo , Vicedecano del Colegio de Abogados de Zaragoza cerró la sesión recordando que el colegio pretende ayudar y formar a sus abogados para que puedan afrontar el futuro y ser más competitivos.


Fuente:diariojuridico

viernes, 21 de octubre de 2011

Expertos jurídicos aconsejan estar en las redes sociales, pero con estrategia y recursos, porque está en juego la reputación



¿Son útiles las redes sociales para los despachos de abogados? ¿Son importantes los Social Media para el sector de la abogacía? Para debatir sobre estos extremos, la Facultad de Derecho de Esade ha organizado esta semana en Madrid la sesión ‘Redes sociales y despachos de abogados’, que ha reunido a expertos en Derecho de importantes firmas jurídicas para debatir sobre el uso y potencial de este tipo de plataformas en los bufetes de abogados.
La jornada ha contado con la asistencia de Enric Bartlett, decano de la Facultad de Derecho de Esade (Universitat Ramon Llull), Jordi Fernández, responsable de Comunicación de Gómez- Acebo & Pombo, Dionisio Uría, director de Comunicación de Uría Menéndez, Eugenia Navarro, profesora de Marketing Jurídico de la Facultad de Derecho de Esade, y Rafael Rich, socio director de Rich Asociados.
Los ponentes han debatido sobre la importancia que pueden tener las redes sociales para los despachos de abogados y han coincidido en que, si bien las redes sociales no están generando negocio para las firmas, sí están siendo una buena herramienta para la generación de marca y la comunicación de la experiencia contrastada, que es un buen atributo de compra.
Reputación en juego
También han coincidido los asistentes a la jornada en que los despachos de abogados deben estar en las redes sociales, pero han puntualizado que no hay que estar por estar, sino que hay que tener una estrategia definida y destinar recursos, porque lo que está en juego es la reputación de la marca. Sin embargo, también han recalcado que todavía hay cierta reticencia a estar presente en un territorio que la mayoría de los profesionales de la abogacía desconocen o no están seguros de su utilidad real.
Fuente: RRHHpress